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Cómo conseguir que a tu hijo/a le gusten los libros

Mi hijo de 3 años tiene verdadera pasión por los libros. Cada vez que lo veo coger un libro y hacer como el que lee o buscarnos para que se lo leamos, me lleno de orgullo y pienso que algo estamos haciendo bien.

Por eso, y porque el 23 celebramos el día del libro, he querido reflexionar sobre cómo hemos fomentado en nuestro pequeño su amor por la lectura. Y así, poder ayudar a todo aquel que quiera promover el hábito lector en sus hijos/as, familiares y/o incluso sus alumnos/as.

A continuación, encontrarás 5 maneras de fomentar el hábito lector en niños/as:

1. Llena el espacio de libros. Es importante que siempre haya libros a la vista. En nuestro caso, desde que nuestro peque nació, tenemos cuentos en todas las estancias de la casa donde solemos pasar más tiempo. Tenemos libros en el salón, en la cocina, en el cuarto de baño y en los dormitorios, tanto en nuestro cómo el de él. De esta forma, creamos muchas oportunidades de lectura al día. Incluso hemos llevado desde el principio mini libros en el carrito o silla de paseo y en el coche.

2. Utiliza libros adaptados a la edad de tu hijo/a. Es importante que el niño/a manipule el libro, tenga la edad que tenga. Los 5 sentidos tienen que estar implicados para que la experiencia sea completa. El niño debe ver, tocar, oler, apretar, darle la vuelta, abrir, cerrar, doblar páginas, incluso (dependiendo de la edad) chupar el libro. Por eso lo ideal es que, con niños pequeños, utilicemos libros de cartón duro, libros de tela, libros de plástico, libros con texturas o con olores, de diferentes tamaños… libros resistentes. Evita los libros con páginas frágiles o libros muy valiosos, ya que en vez de disfrutar jugando con tu hijo/a y el libro, te pasarás todo el tiempo preocupado de que no se rompa.

3. Establece momentos de lectura juntos. Las rutinas son esenciales en la vida de cualquier niño, incluso diría que de cualquier persona ya sea adulto, adolescente o niño. Las rutinas nos dan seguridad y las que son en familia sirven también para crear vínculo. Elige uno o dos momentos al día que puedas dedicar a leer con tu hijo/a diariamente. Ejemplos muy comunes son la hora del baño y la hora de irse a dormir. Es especialmente importante que la lectura compartida (el padre/madre lee el cuento al hijo/a o el hijo/a lee el cuento al padre/madre) no desaparezca con el tiempo. Muchos padres caen en el error de que cuando los hijos aprenden a leer, ya no leen con ellos, y por tanto el vínculo se debilita y carácter afectivo que tiene ese momento se pierde.

4. La repetición no es aburrida. Posiblemente tu hijo/a te pida que le leas el mismo libro una y otra vez. Hazlo. Esto les permite aprender el texto, predecir las secuencias, desarrollar el lenguaje y, como ya he mencionado antes, les da seguridad. Paciencia, seguramente al cabo de unos días cambie del libro.

5. Evita libros electrónicos con niños pequeños. Las lecturas electrónicas y/o vídeo cuentos deben utilizarse ocasionalmente, y sobretodo con niños/as más mayores (a partir de 7 años), ya que no respeta el ritmo desarrollo y de lectura del niño, su velocidad, colores y sonidos pueden ser muy agresivos para el cerebro del niño/a y este puede estar más interesado en pulsar los botones, que en el cuento en sí.

Por último, y aunque suene a tópico, se su ejemplo. Si quieres que tu hijo/a lea, lee tú. Los niños/as aprenden por imitación. Deja que tus hijos/as te vean leer, lo que te guste: revistas, periódicos, novelas, cómics, libros de recetas, de coches, de deportes, etc. De padres lectores, hijos lectores. Esta frase tiene mucho de verdad. Ponla en práctica y verás como con el tiempo ves los frutos.

Espero que disfrutéis de la lectura en familia. ¡Feliz Día del Libro!

Smartphones y otras pantallas con un bebé de 2 años.

‘Hace ya un año que decidimos evitar el uso de pantallas (televisión, tablet, móvil…) con nuestro bebé.’ Así comenzaba la publicación en la que explicaba los argumentos por los cuales decidimos no utilizar dispositivos de pantalla con nuestro hijo. Os dejo el enlace AQUÍ.

Pero, ¿cómo se mantiene esa decisión tras un confinamiento en el que la única forma de poder ver a la familia es por videollamada? ¿Tiempo en el que estuvimos encerrados en casa las 24 horas del día, los 7 días de la semana? Efectivamente, fue imposible continuar retrasando el momento en el que las tecnologías llegaran a la vida de nuestro bebé.

Gracias a ellas pudimos ver, hablar y reír con nuestros familiares cada día, los abuelos pudieron ver a su nieto y los primos jugar y gastarse bromas, pudimos bailar coreografías, ver cuentacuentos y marionetas, pudimos llenar nuestros días de cariño, música y cultura en tiempos de reclusión e incertidumbre.

Pero ¿cuáles fueron las consecuencias inmediatas en nuestro bebé? Se adaptó demasiado bien.

  • Comenzó a demandar el uso de móvil, televisión o tablet todos los días. Incluso recién levantado.
  • Rabietas si le negábamos el uso del dispositivo en ese momento o lo apagábamos.
  • Jugaba simulando que tenía un teléfono móvil.

El uso, o abuso, de móviles, televisión o cualquier elemento de pantalla influye negativamente en el desarrollo cognitivo, psicológico, social y motriz del niño, está demostrado científicamente. Haciendo un recorrido rápido, un uso inadecuado de los aparatos con pantalla puede provocar adicción, alteraciones del sueño, déficit de atención, favorecer el sedentarismo y la obesidad infantil y empobrecer las relaciones sociales entre los niños y las personas de su entorno.

Por tanto, y siguiendo las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría, la Asociación Americana de Pediatría y la OMS, hemos establecido unas normas y límites en lo que respecta al uso de dispositivos de pantalla. Unas directrices que nos permitan usar la tecnología de forma segura, y siempre manteniendo el lema ‘menos es más’. Es decir, que si lo podemos evitar, mucho mejor.

  1. El tiempo de exposición máxima es de 30 minutos a 1 hora al día.
  2. Fijar el momento del día en el que se pueden usar dichos dispositivos. Por ejemplo, antes o después del almuerzo.
  3. Nunca usar los dispositivos durante las comidas. El momento de la comida es muy importante para el niño. Es el momento en que la familia se reúne, socializa y aprende el ritual de comer los alimentos (cómo coger los cubiertos, como pedir que te pasen el pan, limpiarse la boca, beber en el vaso…). Por eso es importante que no estén distraídos con el móvil o la televisión.
  4. Nunca dejar al niño solo con el dispositivo. En todo momento, debe estar acompañado de un adulto, no solo para seleccionar un contenido infantil adecuado sino también para poder conversar sobre lo que se está viendo para garantizar que lo comprende.
  5. Establecer lugares libres de pantallas, por ejemplo el cuarto de baño, el dormitorio, la piscina…

Debemos ser el mejor ejemplo para nuestros hijos, usar nuestros dispositivos solo cuando sea necesario y evitar que se conviertan en un objeto de deseo misterioso. Si nos ve mirando el móvil o usando el ordenador y nos pregunta, le explicamos lo que estamos haciendo (mandar un mensaje a la abuela, haciendo un trabajo, llamando a papá…) de forma que el niño aprende para qué se usa, de una manera natural. Y cuando hemos terminado, apagarlo o dejarlo en reposo en algún lugar (mesa, mueble, funda…). Así no lo concibe solo como un objeto de entretenimiento.

En definitiva, ha llegado un tiempo de nuevo de aprendizaje, tanto para nosotros como para él. Y lo haremos lo mejor posible.

¡Al rescate de los libros olvidados!

En verano, con más tiempo libre, tengo más oportunidades para leer que durante el resto del año. En verano me apetecen lecturas ligeras y desenfadadas, lecturas que me diviertan y me hagan desconectar. Un libro de bolsillo en el bolso de la playa es un básico para muchos.

Este verano me he propuesto un reto: no comprar ningún libro (de ningún tipo) y rescatar libros olvidados de mi estudio y/o casa de mis padres. A excepción de cuentos que le compre a mi hijo o le regale a alguien. Me refiero a desempolvar algunas obras que llevan años o décadas aburridas en la estantería. Seguro que se os viene algún título a la cabeza. ¿Algún western de mi padre? ¿Los clásicos que se compraban en colecciones y nadie los leía? ¿Alguna novela que me apetezca releer? ¿El típico libro que te regalaron pero no le diste una oportunidad en aquel momento y se te olvidó que estaba allí? ¿Algún ejemplar que compraste barato en alguna feria del libro?

Estos son algunos ejemplos de mis libros rescatados:

  • ‘LA BIBLIOTECA DE LOS MUERTOS’ de Glenn Cooper. Mi último pedido del Círculo de Lectores.
  • ‘ZALACAÍN EL AVENTURERO’ de Pío Baroja. Un clásico, fue de mis lecturas obligatorias en Secundaria.
  • ‘SHERLOCK HOLMES. SUS MEJORES CASOS’ de Arthur Conan Doyle. Me lo regaló una amiga antes de mudarse.
  • ‘LA CABEZA DEL DRAGÓN’ de Ramón Del Valle-Inclán. Este pequeño estaba escondido en la estantería de mi marido y tengo mucha curiosidad por leerlo. Nunca he leído teatro y, al ser una obra para niños, creo que puede ser muy útil para mi trabajo.

¿Vosotros también leéis más es verano? Me encantaría conocer vuestros libros olvidados. Yo ya he empezado el primero, ¿adivináis cuál? 🏖📖☀️

Madre-Maestra y Maestra-Madre

Llevo una década dedicada a mi labor como docente, casi dos años siendo madre, pero apenas 3 meses siendo maestra y madre. Y creedme cuando digo que ser madre te cambia como persona, y también como profesional.

Ya me dijeron en alguna ocasión cuando tuve a mi bebé que cómo se me notaba que era maestra. La manera de hablarle a mi hijo, los juegos a los que jugábamos, las canciones que cantábamos… Estaba claro, tenía un banco de recursos muy amplio y muchas ideas. Además me interesé por informarme sobre desarrollo evolutivo de los bebés y qué tipo de actividades debía fomentar en cada etapa. Lo llevo dentro, me gusta el mundo infantil.

Pero lo que nunca imaginé era cuánto iba a cambiar mi percepción de los alumnos tras ser madre. Los chicos y chicas del cole dejaron de ser simples alumn@s; desde que me incorporé a trabajar tras mi maternidad los veo como ‘niñ@s’. Dejaron de ser máquinas de aprender para ser personitas evolucionando. Personitas con una historia que les marca su camino. Personitas que son víctimas de su entorno, que maduran a ritmos muy diferentes, que están faltas de afecto y/o atención, que no saben jugar porque nadie les ha enseñado, emocionalmente incompetentes… y mi labor es acompañarles, guiarles, motivarles, escucharles, alentarles y última instancia, enseñarles. Son niñ@s como mi hijo, que por las tardes tiene que ver a los abuelos, ir a clases extraescolares, merendar, jugar, leer, hacer la compra con sus padres, ir al médico… y un sin fin de tareas cotidianas que llenan la vida familiar.

La maternidad me ha convertido en una maestra con una visión más amplia de mi trabajo. La gestión de aula que llevo a cabo es totalmente distinta de la que llevaba cuando empecé. Y, aunque no puedo dedicarle todo el tiempo en casa que dedicaba antes porque mi familia es mi prioridad en estos momentos, me involucro y me comprometo con ellos de una forma más profunda. No quiero decir con esto que ahora sea mejor o que antes fuera peor maestra. Quiero decir que he cambiado, que mi maternidad ha cambiado el tipo de relación que tengo con mis alumnos y la forma de llevar a cabo mi trabajo.

Sí, soy madre y maestra, pero también una maestra – madre.

Desayunos infantiles ¿saludables?

En esta publicación me gustaría hacer una llamada de atención sobre las orientaciones que te facilitan los centros escolares para el desayuno de los niñ@s. Hoy en día todavía se reparte el típico papel recomendando zumo con galletas o batido con cereales, a sabiendas de que son opciones hiperazucaradas.

Puedo entender que la gente que no le interese el tema de la nutrición y alimentación no sepa cuáles son las mejores opciones y acabe repitiendo el patrón que vivió de pequeño. Pero los profesionales en nutrición y enseñanza de niños deberíamos estar actualizados. En nuestro poder está la posibilidad de mejorar la enseñanza y la calidad de vida de los más pequeños.

La fruta es la opción más saludable para cualquier menú, sea infantil o no. Parece ridículo entonces que aparezca solamente una vez a la semana en las sugerencias de desayunos para el cole. Sería mejor opción proponerla varios días o como acompañamiento de otro alimento. Por ejemplo se podría acompañar el día que toca lácteos con una fruta y las opciones serían muy variadas y saludables: queso + uvas, yogur + fresa, leche + plátano…

Por otra parte, cuando se propone ‘zumo con galletas’, aunque todos sabemos que los zumos naturales y las galletas caseras son las más saludables, al final la mayoría de la gente acaba compañero zumo de bote y galletas con azúcar. Si eso se sabe, eliminen por favor dicha propuesta. Es mejor especificar ‘fruta y dulce casero’, y así nos aseguramos que los niños (y ya de paso los adultos) coman más natural.

Hay muchos profesionales de la nutrición hoy en día facilitando en sus redes sociales recetas y opciones saludables para los más peques de la casa. Algunos de ellos, que ya he recomendado anteriormente, son Aitor Sánchez y Juan Llorca. Promovamos entre todos un cambio en nuestras escuelas. Promovamos salud, promovamos vida.

Como madre afectada y profesional de la enseñanza yo propondría las siguientes opciones. Por favor, que me corrijan si estoy cometiendo algún atentado contra la salud.

El lunes evitaría la fruta, porque muchas familias hacen la compra durante la semana, y la fruta no les aguanta hasta el lunes de la semana siguiente. Y el viernes elegiría solo fruta, para compensar los posibles excesos de grasa y azúcar que surjan en el fin de semana. Los bocadillos no sólo se pueden tomar de chacina, hay otras alternativas: lechuga+atún, hummus, queso fresco, caballa + pimiento, aceite + tomate, tortilla… Y, por supuesto, tomar agua. Aunque parezca mentira, hay niñ@s que van al cole sin agua, y hasta que no van al patio no beben nada en toda la mañana.

En fin, queda mucho que recorrer en este camino, pero este es mi granito de arena. Un cambio es necesario, por nuestro futuro #porunaescuelabiennutrida .

Booktrailer de ‘280 días’

Estoy superilusionada de poder compartir, en primicia, el booktrailer de mi cuento ‘280 días’. Antes de compartirlo por las redes quería publicarlo aquí, en el blog,

El booktrailer lo ha realizado el equipo de la editorial Okapi Libros. ¡Es precioso! Y está totalmente en sintonía con el cuento. Estoy muy contenta y espero que os guste a todo@s. Si os gusta y os apetece, ayudadme a compartirlo usando el #cuento280días.

 

Mi cuento infantil, ‘280 días’.

Hace tanto tiempo que quería contarlo que ahora, delante del teclado, no sé cómo empezar.

¿Sabéis que dicen que a las embarazadas se nos vuelve más activo el hemisferio del cerebro encargado de la creatividad, el hemisferio derecho? Pues no sé si tuvo algo que ver o no pero, durante aquellos meses de espera, ilusión y algunas noches de insomnio surgieron varios proyectos emocionantes. El primero de ellos fue este blog, para compartir y proyectar mi visión de la vida y los temas que me interesan: el bienestar, la maternidad, la educación y el crecimiento personal. Y el segundo proyecto fue mi cuento, o mejor dicho, su cuento. Porque es la historia de mi bebé, de lo que yo imaginaba que hacía y pensaba dentro de mi barriguita. ‘280 días’ así lo llamé. Un cuento que surgió poco a poco, capítulo a capítulo en mi pequeño cuaderno color naranja. Y cuando terminó se quedó guardado en un cajón hasta que llegó el momento. El momento de ser valiente y enviarlo a varias editoriales. Momento de nervios y de vulnerabilidad. Y tras meses de trabajo, toma de decisiones, dudas… tomó forma. Forma de libro gracias a la editorial Okapi, con ilustraciones preciosas, fruto de la sensibilidad y el talento de Virginia González. Ilustraciones que desprenden toda la ternura que sentí al escribirlo.

‘280 días’ cuenta la historia de Fael, un bebé que, desde el útero materno, nos cuenta cómo vive y qué cosas ocurren ahí dentro. Una historia simpática en la que acompañamos a Fael y a su familia durante 280 días. El tiempo que duró mi embarazo.

‘280 días’ es el regalo perfecto para mujeres embarazadas. También es ideal para familias que quieran hacer partícipes a sus hij@s de la llegada de un herman@ desde el principio del proceso. Y, por último, perfecto para primeros lectores (a partir de 6-7 años).

Espero que los lectores disfruten de esta historia y se sumerjan en sus páginas en familia.

Herramientas para mejorar tu nivel de inglés

¿Quién no se ha propuesto alguna vez mejorar su inglés? ☝🏻 Casi seguro que aparece en la lista de objetivos de muchos de vosotr@s, cómo lo aparecía en la mía. Algunos por motivos laborales y otros personales, pero los idiomas son imprescindibles hoy en día.

Los recursos que vais a encontrar a continuación son los que me han ayudado este año para mejorar mi nivel de inglés. Se las recomiendo a cualquiera que quiera conseguir un nivel B2 o C1.

  • Podcasts: los podcast de la BBC ‘6 minutes English‘ duran , como su nombre indica, 6 minutos, tratan temas de actualidad y explican el vocabulario y expresiones claves de cada capítulo. También es muy interesante ‘Get awesome at speaking English‘. Los episodios son algo más largo, de unos 20 minutos y tratan multitud de temas. A los locutores se les entiende muy bien, hablan despacio y usan un lenguaje actual, más de la calle y menos de audio de un libro. Además, cada episodio tiene, en la web, asociada una ficha con la transcripción, vocabulario y expresiones de ese podcast.
  • AppJohnny G‘ del British Council. Se trata de un juego de preguntas y respuestas. Debes conseguir contestar correctamente el mayor número de preguntas posible y vas consiguiendo medallas. Las preguntas están divididas por categorías: vocabulario, gramática, ortografía… y por niveles: fácil, intermedio y difícil.
  • Canales de YouTube: los vídeos de ‘Amigos Ingleses‘ son muy divertidos y los de ‘Learn English with Papa Teach Me‘ son cortos y muy prácticos.

Estos recursos son gratuitos y muy útiles si, como yo, no dispones de mucho tiempo. Puedes dedicar 10, 15 o 20 min a ver un par de vídeos o escuchar un podcast o jugar al juego. Aprovechar los micro momentos que tienes en el día es fundamental para no dejarlo.

Y por último, pero no menos importante, el libro ‘Easy Cae’ escrito por Irene Maldonado. Es un libro de preparación para el examen C1 de inglés de la universidad de Cambridge. Es un libro súper intuitivo y visual, con consejos, explicaciones y multitud de enlaces a recursos online para practicar todo tipo de destreza (escuchar, hablar, leer y escribir). Es tan práctico que aunque no te vayas a presentar al C1 por Cambridge seguro que te viene genial para cualquier otro tipo de examen. Síguela en su cuenta de Instagram y podrás participar en alguno de los sorteos que hace o beneficiarte de algún descuento.

Evidentemente, estos recursos no van evitar que tengas que estudiar, pero sí van a ayudarte a elevar tu nivel y practicar de una forma fácil y amena. Si conocéis otras herramientas que sean útiles, divertidas y fáciles de usar dejádmelas en los comentarios. Cómo dice @lavecinarubiaCompartir es de guapas‘ 😊

Los nuevos cuentos del peque (nuevas adquisiciones por el Día del Libro)

Para terminar este mes de los libros, os voy a enseñar los que le hemos comprado a nuestro bebé de un año. Con tanto evento y ferias del libro por todas partes han caído tres cuentos nuevos. Algunos ya los habéis visto en mi Instagram 👈 pero aquí os voy a comentar mis impresiones.

“El Pollo Pepe Quiere Jugar” (Editorial SM)

Este libro cuenta con ventaja porque mi bebé ya conoce al pollo Pepe, con lo cual ha sido su favorito desde que se lo contamos por primera vez. La historia es sencilla, el pollo Pepe no encuentra la pelota para poder jugar y la busca por varios lugares con ayuda de otros animales amigos.

Este libro está diseñado en cartón duro, muy resistente. Es de pequeño tamaño, por tanto el bebé puede pasar de página con facilidad. Las imágenes son sencillas y atractivas y el texto corto y repetitivo. Por tanto, el bebé lo memoriza rápido y anticipa lo que van a decir los personajes.

“Animales. 10 sonidos de animales” (Editorial Susaeta)

Este libro tiene como principal característica que, cuando pulsas el botón con la cara del animal correspondiente, suena el sonido de dicho animal. A mi bebé le encanta la música y es muy sensible a los sonidos, por tanto, le encanta. Es de mayor tamaño, por tanto es más difícil de manejar para él. No obstante es de cartón duro, muy resistente y las ilustraciones son muy bonitas y ricas en detalles, te da mucho juego para ampliar vocabulario y contar historias. El texto es sencillo, corto y con rima, lo que le da mucha musicalidad a la narración. Me gusta especialmente que haya animales de todo tipo: mascotas, animales de granja, animales domésticos, de la sabana africana y animales acuáticos.

Por último, pero no menos importante, el libro guante de ‘Los tres cerditos‘ (Editorial Edebé).

¡Qué decir de los tres cerditos! ¡Es uno de los clásicos favoritos de los niños! Y aunque es pronto para adentrar a mi bebé en el maravilloso mundo de los cuentos tradicionales, decidimos comprarle esta versión porque está diseñado en tela, así que el bebé puede manejarlo como quiera, e incluye las marionetas de dedos de los personajes. Las posibilidades son enormes no sólo para teatralizar el propio cuento sino para inventar historias nuevas.

Estoy encantada con los tres y mi bebé disfruta mucho con ellos, sentándose en nuestro regazo para que le contemos las historias una y otra vez 🥰. Y yo disfruto el doble viendo cómo ama los libros. Ojalá nunca pierda esas ganas de conocer historias y perderse entre libros.

Tipos de cuentos por edades.

¿Qué libro le compro a mi hijo? ¿Es muy pequeño para comprarle un cuento? Tengo que hacer un regalo a un niñ@, ¿qué libro me recomiendas? Estas son preguntas que nos hacemos mucho cuando hay niñ@s en nuestro entorno (sobretodo si son los primeros niñ@s que llegan a la familia), bien seas padre, familiar o amigo. Así que, siguiendo esta saga de publicaciones sobre lectura, voy a hacer un repaso de tipos de cuentos recomendados según las edades de los niñ@s.

  • De 0 a 2 años: para estas edades lo ideal son cuentos que estimulen sus sentidos. Libros que , no sólo se puedan mirar, sino también que se puedan coger y palpar bien, aplastar, tirar, chupar,  morder, escuchar e incluso oler. Deberán ser libros de tamaño pequeño para que ellos puedan manejarlos bien (abrir, cerrar, pasar de páginas, etc.). El material debe ser fuerte, como por ejemplo cartón, tela, goma EVA o plástico blando. Les suele gustar bastante que tengan diferentes texturas e incluso sonidos. Las imágenes deben ser sencillas y concretas. Son muy útiles los libros de palabras o frases simples (siempre relacionados con entorno del niñ@: sobre juguetes, artículos infantiles, mascotas, ropa…)  pues les ayuda a ampliar su vocabulario.
  • De 3 a 5 años: en la etapa prelectora aún los cuentos se leen en familia (pues el niñ@ no sabe leer todavía) así que se sigue buscando historias sencillas, relacionadas con las rutinas del niñ@ (comer, ir a dormir, jugar en el parque, bañarse, etc.). Los argumentos deben ser predecibles (les gusta adivinar qué va a pasar) y estimulantes, siempre con final feliz y justo. Como ellos escuchan el cuento, los elementos sonoros siguen siendo muy importantes. Les gustan los cuentos con rimas, repeticiones, con canciones, adivinanzas o simplemente con sonidos (música, animales, onomatopeyas…). A partir de estas edades las ilustraciones son más complejas, añadiendo detalles. Al final de esta etapa y principio de la siguiente son muy recomendables los cuentos tradicionales.
  • De 6 a 9 años: primeros lectores. A partir de este momento, las imágenes pierden importancia, ganando en riqueza el texto. Empezamos a ver cuentos con más texto e imágenes más pequeñas. Los argumentos son más complejos y detallados. Aparecen los primero libros divididos por capítulos. Las historias que suelen gustar en esta etapa son historias divertidas, con varios personajes (con diferentes puntos de vista) y con contrastes o giros sorprendentes. Pueden estar relacionado con el entorno del niñ@ (colegio, parque, deportes, playa…) o no. Comienzan a disfrutar de la fantasía y desarrollan mucho su imaginación. Así pueden disfrutar de cuentos sobre monstruos, extraterrestres, princesas y dragones, piratas, duendes, etc. Yo recomiendo empezar con cuentos en mayúsculas para pasar a cuentos en minúsculas cuando el niñ@ vaya adquiriendo una mayor destreza en la lectoescritura.
  • De 10 a 12 años: En esta etapa los niñ@s empiezan a interesarse por lo desconocido (el misterio, la magia, historias detectivescas…) pero, sobretodo, les interesan los temas de su entorno, historias de pandillas de amigos o héroes, con los que puedan identificarse o resuelva conflictos que sean cercanos al niñ@. Además, a estas edades comienzan a interesarles lecturas más especializadas como, por ejemplo, revistas, libros de deportes, enciclopedias de animales…
  • A partir de los 12 años: en este momento el niñ@ empieza a abandonar la literatura infantil para adentrarse en la literatura juvenil. Desde libros de ficción hasta novelas históricas. Es habitual que los niñ@s de estas edades les interesen libros que den respuestas a sus inquietudes sobre temas tabú en su entorno (amor, sexo, drogas, violencia…) Siguen prefiriendo las aventuras pero también pueden disfrutar de lecturas más profundas que hablen sobre sus sentimientos, como la poesía, con un lenguaje distinto y sugerente. Incluso apareciendo momentos dolorosos. Ya desaparecen casi por completo las imágenes que acompañan a los textos. Y lo que importa son los gustos individuales del niñ@.

Es importante saber que las edades son orientativas, pues cada niñ@ evoluciona a un ritmo diferente y desarrolla gustos distintos a través de las diferentes etapas. Hay niños que con 5 años ya leen perfectamente en mayúsculas y minúsculas, y otros que hasta los 7 años no consiguen ese nivel lector. Hay niños que no les interesa la fantasía para nada y otros que les apasiona. Debemos conocer los gustos del niñ@ para estimularlos hacia el gran abanico de posibilidades que brinda la literatura infantil y juvenil.