Viajar con niños, ¡cómo ha cambiado la película!

Elegir un destino, los imprescindibles en la maleta, la hora de salida, de llegada, el tipo de alojamiento, la compañía… todo ha cambiado con la llegada del bebé.

Para que te hagas una idea, la alfombra anti deslizante para la bañera se ha convertido en un básico para llevar en la maleta, si no acabas comprando una de urgencia para que tu peque no se resbale en la ducha. ¡Una alfombra anti deslizante! ¡Quién me ha visto y quién me ve! Hace unos años lo imprescindible hubiera sido la máscara de pestañas. ¡Cómo cambias las cosas!

Viajar con un bebé puede ser igual de reconfortante y reparador que cuando viajas sin niños, pero para conseguirlo es necesario hacer algunos cambios y tener al bebé en cuenta en el momento de diseñar tus vacaciones. Se debe cambiar el concepto de ‘ir a toda pastilla y hacer/ver mucho en poco tiempo’ por ‘priorizar, hacer menos y tener más tiempo sin planificar’.

Elegir un destino

La ciudad, playa, montaña… cualquier destino es posible siempre y cuando tu bebé tolere viajar bien. Tener en cuenta si tu hij@ se marea en el coche, si se duerme o si se agobia es decisivo para que el trayecto no sea estresante para él ni para tí. Elige destinos y medios de transporte que tu bebé pueda sobrellevar. Si el viaje es largo, es buena idea hacer una parada a medio camino y pasar un día de descanso. Otro aspecto a tener en cuenta es la oferta de actividades infantiles, viajar con niños es mucho más agradable cuando tienen espacios para divertirse (parques infantiles, piscinas para niños, zoo, zonas verdes…), por lo que hay que reservar parte del día a que tengan sus momentos de diversión.

Hacer el equipaje

Tu maleta se convierte en minimalista, llena de básicos y prendas versátiles: los zapatos que sirve para todo, la camiseta que combina con el vaquero y con la falda arreglada, la cazadora vaquera, etc. Ahora es la maleta del pequeño la que está llena de ‘por sí acasos’: por si hace frío, por si hace calor, por si vomita, por si se mancha, por si hay piscina, por si salimos a cenar..

Yo lo noté especialmente en el neceser. Antes llevaba, además de los productos de aseo, maquillaje, eye liner, sombra de ojos, coloretes, rizador de pestañas, perfumes, varias barras de labios, algodón, desmaquillante, la plancha para el pelo, etc. Ahora como mucho lápiz de ojos y barra de labios. Uso la colonia del peque y me las habío con el secador de la habitación de hotel.

El alojamiento

El alojamiento debe convertirse en un hogar, ya que queremos que nuestr@ hij@ se sienta cómodo para que descanse bien. Por tanto, es mejor elegir lugares con espacios amplios para jugar, ya sea un patio, jardín, una terraza o un balcón amplio. También es importante llevar al viaje juguetes y elementos familiares para tu hij@. Por ejemplo su cuento o peluche favorito, sus juguetes para el baño y un vehículo (correpasillo, moto, coche, bicicleta…) dependiendo de la edad. Estos elementos le darán al apartamento o habitación de hotel ese toque de familiaridad y calidez que le indique a tu hij@ que se encuentra en casa.

Mantener la ‘rutina’

Intentar, en la medida de lo posible, mantener los horarios y rutinas que lleváis a cabo diariamente en casa es fundamental para que el viaje resulte agradable para todos. Hacer las comidas más o menos a la misma hora, el horario de la siesta o de irse a dormir por las noches son algunos ejemplos. A este respecto, nosotros tuvimos de adelantar el horario de las comidas porque mi bebé se agobiaba mucho en el buffet del hotel a la hora que solíamos comer en casa, estaba lleno de gente y de ruido, y no paraba de llorar. Así que, para facilitarle el cambio, íbamos al buffet una hora antes. Estaba más tranquilo y podíamos disfrutar de la comida juntos. Cada niño es diferente y tiene su propio ritmo de adaptación. Por tanto, debemos ser flexibles y adaptarnos a las circunstancias.

A pesar de todo esto, l@s niñ@s son imprevisibles y pueden sorprendernos. Lo normal es que durante los primeros días del viaje, nuestr@s hij@s se muestren algo más inquiet@s y llorones, coman menos o se despiertes más por las noches. Están en un lugar que desconocen y se sientes más inseguros. Pero quédate tranquilo, pues mimándolos, con paciencia y teniendo en cuenta todos estos aspectos podremos disfrutar de unas increíbles vacaciones en familia.

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